Hola amigx

En la entrada “El fútbol base, ¿una realidad educativa?” trataremos de abordar un tema que, a pesar de lo que se presupone, deja lugar a dudas si nos damos un paseo por los campos de fútbol de cualquier comunidad durante un fin de semana cualquiera.

Comencemos por algunas definiciones:

Todas estas definiciones están extraídas del DRAE

Ahora haremos un repaso por las definiciones de “deporte educativo” de algunos autores.

Deporte educativo

Actividad física, individual o de conjunto, cuya reglamentación, instalaciones y equipo son adaptados a las características de niños y jóvenes en edad escolar, de carácter eminentemente formativo, favorecedor de aprendizajes psicomotrices, afectivos, cognitivos y sociales. El deporte educativo se refiere a la manera de cómo abordarlo con los alumnos para que su enseñanza configure la formación de la persona a través de conductas motrices donde lo importante es que todos los alumnos mejoren y participen en las actividades.

Para que el deporte sea educativo debe incidir en el alumno sobre tres aspectos fundamentales:

Aspectos psicomotrices: desarrollar mecanismos de percepción, decisión y ejecución.

Aspectos cognitivos: desarrollar la capacidad de observación, comprensión, análisis, reflexión, etcétera.

Aspectos afectivos-sociales: desarrollar la sociabilidad, respeto y la cooperación.

Para que el deporte sea educativo se debe utilizar una pedagogía constructivista que centra su importancia en el proceso (y no en el resultado como lo hace la pedagogía conductista) y se sirve del deporte como un medio para desarrollar los aspectos psicomotrices, cognitivos y socio-afectivos y así conseguir la educación integral del alumno.

Fuente – Deporte educativo (Educación física)

Un proceso intencional que tiene por objeto desarrollar las capacidades cognitivas, motrices, de equilibrio personal, de relación interpersonal y de integración social de las personas, a través de actividades de distinto tipo y naturaleza relacionadas con el hecho deportivo (espectáculo deportivo, práctica deportiva, consumo de productos y servicios deportivos…), con la finalidad de contribuir desde el campo del deporte a que puedan conducir sus vidas con autonomía y responsabilidad, disfrutando y participando plenamente de su cultura deportiva y colaborando de forma activa y crítica en la conservación y desarrollo de dicha cultura, en el marco de la sociedad democrática y de los valores que ella comporta”.

Velázquez

El deporte educativo “constituye
una verdadera actividad cultural que permite una formación básica, y luego, una formación continua a través del movimiento”

Blázquez (1995)

El deporte no es educativo por sí mismo, sino que será la metodología que utilicemos en su enseñanza, las condiciones en las que se desarrolle, lo que hará que nos pueda servir como instrumento educativo. Será el profesor el que liberará al deporte de sus características no educativas como el elitismo, la falta de coeducación, la excesiva importancia del resultado o la especialización temprana para que pueda ser utilizado como un contenido educativo en nuestras clases de Educación Física.

Contreras (1989)

Tendrá un carácter más abierto, dirigido a todos aquellos que quieran
participar, evitando las discriminaciones por razón de nivel, sexo, u otras.
Tendrá unos objetivos más globales, no solo motrices. De esta forma contribuiremos a entender el deporte como parte de la educación de forma mucho más global.
Tendrá unos planteamientos que superen la excesiva importancia que se le suele dar a los resultados, buscando otros aspectos importantes
que el deporte puede ofrecer y que van a ser más útiles y educativos en la formación de nuestro alumnado

Giménez y Castillo (2001)

Fomente la autonomía personal

No discrimine y participen todos

Enseñe a ocupar el tiempo de ocio con actividades físico deportivas

Ofrece diversión y placer en la práctica

Utilice una competición enfocada al proceso

Favorezca la comunicación, expresión y creatividad

Establezca hábitos saludables de práctica deportiva

Enseñe a valorar y respetar las propias capacidades y las de los demás

Mejore la condición física y las habilidades motrices básicas y específicas

Permita la reflexión y la toma de decisiones

Feu (2000)

Y así podríamos continuar con bastante autores más que hablan sobre el deporte educativo. ¿Vas sacando conclusiones?

Si has sido observador/a te habrás fijado en que todos los autores coinciden en que para que exista de verdad un deporte educativo deben existir una serie de elementos que nosotrxs lxs entrenadorxs debemos dominar, aplicar y evaluar durante la temporada. Si no es así, no estaríamos hablando de deporte educativo o de deporte en edad escolar.

Principalmente, se enfocan en tres áreas:

Si todas están presentes en tu día a día como parte de tus sesiones y/o la planificación de tu club no tienes de qué preocuparte. Estás en el buen camino, el de la educación a través del deporte.


Clubes con modelo formativo vs clubes con modelo competitivo

Aquí, en mi opinión, empiezan los problemas. ¿Cuántos clubes conoces que se jactan a ofrecer formación de calidad, dicen tener modelos educativos o una metodología basada en el aprendizaje de valores? ¿Cuántos demuestran lo que prometen durante la temporada?¿Y después de varias?

El papel lo aguanta todo. Los muros de las distintas redes sociales también. Sin embargo, la realidad diaria de estos clubes ‘pseudoeducadores’ es muy distinta. Presión, niveles altos de exigencia, poco margen para el error y la creatividad de lxs jugadorxs, poca o nula paciencia, selección de jugadorxs y confecciones de equipos según el nivel de lxs niñxs.

Está claro que todxs queremos ganar partidos, torneos, ligas y/o campeonatos. No conozco a nadie que juegue a ningún juego para perderlo. Sin embargo, siempre insisto en la misma idea. El cómo.

Para estos clubes que sólo buscan ganar partidos y, por ende, ligas con el único fin de captar más y mejor para la siguiente campaña; el cómo deja paso al “como sea”.

Ganar, estar arriba en la clasificación o llevarse el torneo de turno se convierte en objetivo prioritario. Esto, evidentemente, los aleja de ese modelo educativo que “supuestamente” ofertan.


Padres y madres de futuras estrellas vs padres y madres de futuras personas

En conversaciones que suelo tener con padres y madres del fútbol base muchxs me preguntan cómo saber qué equipo/club es el idóneo para su hijx. Mi respuesta es siempre la misma:

Busca un club o instalación que tenga cerca de casa. Infórmate sobre cómo trabajan con lxs niñxs y cuáles son sus objetivos deportivos y extradeportivos, si los tuvieran. Por último, busca un/a entrenador/a que se dedique a trabajar para tu hijx y no para su propio éxito personal.

Parece fácil, ¿verdad? No lo es tanto. Encontrar ese club idóneo, donde tu hijx se sienta importante, disfrute, aprenda, gane y también pierda, es complicado, en muchas ocasiones, para padres y madres que buscan el deporte educativo para sus hijxs.

Probablemente, esto de para otro post (y este se va haciendo largo…) así que intentaré resumir mi idea.

Todo depende, como cantaba Pau Donés. Depende de qué busques. Personalmente, me decanto por los clubes con un modelo formativo. Entre otras, las razones principales son:


Antes de acabar te dejo un spot de Fundación Brafa. Ellxs sí que saben lo que es fútbol educativo. ¡Son geniales!


Aquí acaba el post “El fútbol base, ¿una realidad educativa?” Espero que te haya gustado y si es así, no olvides:

Un abrazo de gol

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