Te he dicho que sueltes el balón

¿Cuántas veces habremos escuchado a algún entrenador decir esas palabras?

Este es un tema sobre el que me apetece hablar ya que lo he estado tratando, últimamente, con algunos colegas entrenadores e, incluso, con jugadores. Y, la verdad, me resulta sorprendente que aún despreciemos el recurso del regate en el fútbol de base.
Muchos coincidirán en que tal recurso, no es necesario que lo dominen todos los jugadores, ni es efectivo en todas las posiciones o zonas del campo…pero, como recurso que es, ¿no debería ser fomentado de forma habitual en nuestras sesiones?

Entonces, ¿por qué limitar la creatividad o el desparpajo de nuestros pequeños futbolistas? ¿No será mejor tratar de explicar cuándo y dónde lo preferimos? O, ¿para qué lo hacemos? En lugar de mecanizar el juego de los nuestros en beneficio de “ese jugador” (que viene con el talento de casa, de la calle) que nos mete tropecientos goles por temporada y al que sí permitimos (a veces en exceso) el uso del regate como norma.

En mi opinión, es un error no desarrollar esta parte de la técnica, sobre todo, en edades tempranas. Deberíamos prohibir menos y hacer más hincapié en la toma de decisión del jugador para que sea él el que elija (no saldrá exitoso siempre) cómo actuar en base a cómo percibe su entorno.

Igual hoy lo ubicamos de central y la consigna es que se quite el balón de encima. Sin embargo, vendrán otros que quizá quieren que adelante su posición y aporte salida de balón al grupo; o peor aún, puede que algún entrenador, loco de atar, quiera usarlo como delantero centro. Será, por tanto, conveniente que domine aspectos ofensivos básicos, como el regate (o dominio del balón). A fin de cuentas, es quien lo domina el que tiene posibilidades de hacer gol.

No pretendo convencer de que todos deban regatear, pero sí de que sepan hacerlo del mismo modo que les exigimos pases o tiros precisos; ya que en cualquier momento, el regate, puede convertirse en la mejor opción.

Un jugador hábil es útil para el conjunto, pero no se debe confundir con el malabarista que resulta inoperante y perjudicial para el equipo .
No confundir fútbol con circo.

A continuación, una serie de ventajas que pretendemos con el regate:

• Permitir el desmarque y penetración de los compañeros.
•Desequilibrar al adversario y dejarle fuera de la jugada.
•Colocarnos en situación de segunda acción.
•Ganar tiempo.
Ser dueños del juego para:
• Darle seguridad.
• Darle velocidad.
• Engañar constantemente.
• Improvisar acciones .

Puedes ampliar en esta fabulosa entrada del blog de Jesús Candelas

Publicado por Samy Martín

Técnico Deportivo Grado Medio (UEFA A) Actualmente, trabajando en Academia SM Fútbol, en el C.D. Guiniguada Apolinario

Un comentario en “Te he dicho que sueltes el balón

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